Plástico no biodegradable: definición, riesgos y alternativas
El plástico no biodegradable es aquel que no puede descomponerse de forma natural por acción de los organismos. Se fragmenta, pero no se convierte en materia orgánica, y puede permanecer en el medio ambiente durante cientos de años.

¿Qué es exactamente un plástico no biodegradable?
La mayoría de los plásticos convencionales —como el polietileno (PE), polipropileno (PP), PET o PVC— están fabricados a partir de derivados del petróleo y tienen una estructura molecular muy estable. Esa resistencia molecular impide que microorganismos los degraden en un tiempo razonable.
Tipos relacionados de plásticos no biodegradables
- Plásticos tradicionales: polímeros como PE, PP, PS, PET, que no se descomponen naturalmente.
- Plásticos oxo-degradables: plásticos que tienen aditivos que los fragmentan con oxígeno, calor o luz, pero no se biodegradan de verdad, y muchas veces generan microplásticos.
Impactos medioambientales del plástico no biodegradable
- Se acumula en vertederos, suelos y cuerpos de agua.
- Formación de microplásticos que afectan fauna y ecosistemas.
- Es muy difícil de degradar: su persistencia es uno de los grandes problemas de contaminación.
- Aunque existen plásticos “biodegradables”, hay estudios que muestran que algunos no se degradan rápido en condiciones reales como el mar.
Por qué no es suficiente con “plástico biodegradable” para solucionar todo
No todos los bioplásticos o plásticos “biodegradables” son necesariamente una solución ideal. Según WWF, si no se gestionan adecuadamente, estos polímeros pueden no degradarse como se espera y pueden requerir condiciones específicas para su compostaje.
Además, Greenpeace advierte que parte del plástico “eco” sigue siendo derivado del petróleo, y puede contribuir a la contaminación si no se desecha bien.
Ejemplo de uso del plástico no biodegradable
Muchos objetos cotidianos utilizan este tipo de plástico por su durabilidad y bajo coste, aunque esto genera un gran problema a largo plazo:
- Bolsas de compra convencionales
- Envases plásticos de alimentos y bebidas
- Componentes de electrónica y juguetes
Cómo reducir el uso de plástico no biodegradable
Aquí algunas estrategias para minimizar tu huella:
- Reemplaza los plásticos de un solo uso por alternativas reutilizables (vidrio, acero, bioplásticos certificados).
- Recicla siempre que sea posible y separa los plásticos en casa.
- Evita productos con envoltorios innecesarios.
- Elige productos con etiquetas claras de “compostable” o “biodegradable” con certificaciones fiables.
- Apoya políticas y regulaciones que restringen plásticos de un solo uso y promuevan una economía circular.
Conclusión
El plástico no biodegradable es uno de los mayores desafíos de contaminación ambiental debido a su persistencia y su tendencia a fragmentarse en microplásticos. Aunque existen alternativas más sostenibles, es fundamental un consumo consciente, buena gestión de residuos y una transición hacia materiales más responsables para proteger el planeta.